jueves, 18 de enero de 2007

En nombre del escándalo


Muchos la han catalogado como políticamente incorrecta, otros en cambio, han celebrado su sarcasmo corrosivo e insolente. “Borat”, no es más que discurso crítico lanzado desde una tribuna cinematográfica. Definida como un falso documental, “mockumentary” como diría algunos académicos, la cinta nos traslada hasta las lejanas tierras de Kazajistán, donde Borat Sagdiyev (interpretado soberbiamente por Sacha Baron Cohen) se desenvuelve como reportero de la cadena de televisión nacional.

Luego de darnos una introducción de lo significa su país para el resto del mundo y sobre sus costumbres poco ortodoxas, Borat es encomendado un trabajo especial: Ir ha los Estados Unidos y aprender las costumbres del primer mundo para así poderlas aplicarlas a su nación tercermundista.


“La nación más maravillosa de la tierra”, es el título que acuña nuestro personaje a su ejercicio de documental. La forma de vida yanqui, así como sus actitudes hacia los extranjeros, son su principal materia de investigación.

Sin embargo, al llegar a las tierras del tío Sam, quedará prendado de la voluptuosa anatomía de Pamela Anderson, convirtiendo a esta en su ícono de adoración, su verdadero y absurdo “sueño americano”. Es así que en la búsqueda de esa quimera irá trastocando el real sentido de su presencia en Norteamérica, situación que complica aún más con su bizarro comportamiento que genera a lo largo de la cinta, una indignación hipócrita por parte del pueblo estadounidense.

Dirigida, producida y escrita por Larry Charles, Borat se alza como una atractiva opción al momento de acudir a las salas de cine. Pero hay que advertir que no estamos ante una cinta convencional. Al igual que como ocurrió con el estreno de la tan publicitada “Proyecto de la bruja de Blair”, todo lo que se muestra es en formato digital y con un movimiento de cámara impropios a las producciones de Hollywood.

Pese a ello, si usted de esas personas que se quedan hasta el final de los créditos, le recomiendo esta película. Tiene muchas secuencias divertidas si la vemos no como una película hilarante, sino como una propuesta de un muy intencionado humor negro.

No hay comentarios: